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Historia

Nuestra historia comienza en 1962, cuando mi familia puso en marcha el secadero en Alcalá de la Selva, dando inicio a una tradición dedicada a la curación artesanal del jamón. Desde entonces, el legado, el respeto por el clima de la sierra y la elaboración tradicional han marcado el camino que sigo manteniendo vivo hoy.


El legado del jamón artesanal aragonés.

Tradición familiar desde 1962

Mi historia está profundamente ligada a la tradición familiar y al mundo del jamón artesanal en Aragón. Desde pequeño crecí entre secaderos, aprendiendo que este oficio no es solo un trabajo, sino un legado que se transmite con respeto, paciencia y dedicación. Vi cómo cada pieza se trataba con cuidado, cómo se respetaban los tiempos naturales y cómo el clima marcaba el ritmo del proceso. Así entendí que la verdadera artesanía no se acelera: se acompaña.

Decidí continuar ese camino manteniendo la elaboración tradicional del jamón, tal y como se hacía antes. En Alcalá de la Selva (Teruel), donde se encuentra mi secadero y mi tienda física, la altitud y las condiciones climatológicas son fundamentales. El frío del invierno y el aire limpio de la sierra intervienen directamente en el proceso de secado y curación, aportando un sabor, una textura y una calidad que no pueden reproducirse en otro lugar. Aquí, cada jamón madura lentamente, desarrollando su carácter de forma natural.

Foto de la tienda
foto de jamones colgados

Desde Alcalá de la Selva, artesanía auténtica.

No trabajo con producción industrial ni en grandes volúmenes. Cada pieza se selecciona y se cuida de manera individual, respetando los tiempos que necesita. Esta forma de entender la artesanía tradicional aragonesa es la que me ha llevado a obtener el reconocimiento como Maestro Artesano de Aragón, un compromiso con la calidad, la autenticidad y la conservación del oficio.

Mediante la Orden de 25 de agosto de 2023 del Consejero de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Gobierno de Aragón, D. Ángel Samper Secorún, se me ha otorgado el Diploma de Maestro Artesano Alimentario, por poseer una trayectoria profesional reconocida y por el dominio técnico del oficio en el desarrollo de la actividad de “Derivados Cárnicos”, así como por la concurrencia de los siguientes méritos extraordinarios:

  • La influencia en la potenciación del oficio.

  • La especial incidencia en la mejora de los métodos tradicionales de producción.

  • La transmisión de conocimientos artesanos.

  • La obtención de premios como consecuencia del ejercicio de la actividad.

Hoy sigo elaborando jamones y productos artesanales con la misma filosofía: mantener vivo un legado familiar, respetar la tierra que me rodea y elaborar piezas únicas que reflejan historia, identidad y tradición. Porque cada jamón no es solo un producto, es el resultado de años de experiencia, del clima de Alcalá de la Selva y de una forma de trabajar que sigue fiel a sus raíces.


logotipo jamones virgen de la vega
Diploma de Maestro Artesano Alimentario

El diploma de Maestro Artesano Alimentario de Aragón reconoce mi trayectoria, experiencia y compromiso con la elaboración tradicional de productos alimentarios, especialmente del jamón artesanal. Esta distinción oficial acredita el conocimiento del oficio, el respeto por los procesos tradicionales y la dedicación a mantener viva la artesanía alimentaria aragonesa.

No se trata solo de un reconocimiento, sino de una responsabilidad: preservar técnicas transmitidas durante generaciones, garantizar la calidad en cada fase del proceso y seguir elaborando de manera artesanal, sin producción industrial y respetando los tiempos naturales de curación. Este diploma avala una forma de trabajar basada en la autenticidad, la tradición y el saber hacer.

Foto jamones colgando
plato de jamón cortado
foto de jamones colgando
El saber hacer de un Maestro Artesano.

El proceso de elaboración y curación del jamón artesanal se basa en la tradición y el respeto por los tiempos naturales. Tras una selección cuidadosa y un salado controlado, cada pieza pasa al secadero natural, donde la altitud y el clima de la sierra regulan lentamente su maduración. Durante meses, el jamón evoluciona de forma pausada, desarrollando aroma, textura y sabor gracias a una curación artesanal sin prisas, fiel a la forma de trabajar de siempre.

Manteniendo viva la tradición del jamón artesanal.